La tendencia monocromática


Cada vez que llega el verano, la moda cambia y se apoya de los colores para crear y reinventar tendencias. Hace dos veranos sucedió con el color block, el verano pasado con la explosiva tendencia de estampados y hoy lo hace de una manera mucho más limpia y, a simple vista, sencilla: a través de la monocromía.

La idea fundamental de esta tendencia es que todo lo que llevas puesto se vea como un solo bloque, como un look en el que hay un solo color, o un rango muy reducido de tonalidades, como protagonista. Es una tendencia muy interesante, pues nos permite jugar con colores muy similares, mezclando prendas que las compraste en distintas ocasiones y que, de repente, te diste cuenta que tienen mucho en común. Además, es una tendencia que nos permite ir más allá del color y jugar con las texturas para que el look no se vea nada aburrido.

Gucci  -  Bottega Veneta  -  Dsquared2
Los looks monocromáticos favorecen si son llevados de la manera correcta. Como todo, lo importante es la talla adecuada, pues así te vistas de negro, si lo que llevas te queda muy suelto no le vas a sacar provecho a esta tendencia. Ten presente que, de todo tu look, la correa es el elemento con el que menos puedes jugar con respecto a sus variaciones de tonalidad, pues al hacerse ésta más notoria, lo único que conseguirás es que tu look se vea dividido en dos y, si tienes piernas cortas y/o baja estatura, eso solo servirá para hacer énfasis en aquello que queremos disimular, y eso no es lo que buscamos con la monocromía.

Yirko Sivirich SS/13-14






Esta tendencia nos permite crear un solo bloque de color en nuestros looks de muchas maneras, ya sea de una forma muy literal con prendas de colores idénticos, de una forma un poco menos arriesgada con pequeñas variaciones de tonalidad entre una prenda u otra o con aplicaciones de materiales distintos o pequeños toques de color, sin llegara crear un contraste muy notorio, todo depende de cómo prefieras adaptarla.


Un muy claro ejemplo de lo anterior es el look de la imagen superior, en el que todo es muy monocromático, sin embargo, para conseguirlo se ha tenido que mezclar piezas en tonalidades distintas, inclusive con un pequeño detalle en los hombros (a eso me refiero cuando digo que no debemos llegar a un contraste muy notorio con las aplicaciones en las prendas). Es el tipo de look al que, inicialmente, deberíamos apuntar si queremos unirnos a esta tendencia, sobre todo porque vestirnos de pies a cabeza exactamente de un mismo color es algo que no muchos podamos hacer de la noche a la mañana.


Una vez que domines lo anterior, el siguiente paso son los estampados. No, no se trata de vestirte de pies a cabeza con un mismo print (aunque, en teoría, esa sería la manera "adecuada" de hacerlo), sino de combinar una prenda de color sólido con una que tenga un estampado con no más de dos colores y en el que ambos estén dentro de la misma paleta de color o produzcan poco contraste, tal como en la foto de la foto superior.



Esta tendencia también aplica para ropa para la oficina y para situaciones más formales. En estos casos recuerda que es mejor jugar con pequeñas variaciones de color para que no desentones en la situación que los uses, inclusive puedes agregar pequeños detalles de color como un pañuelo como para que el look sea más "digerible".

Cuéntame, ¿te animas a usar esta tendencia este verano?
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