Aprendiendo sobre los perfumes


Fue Coco Chanel quien dijo la famosa frase "El perfume anuncia la llegada de una mujer y alarga su marcha". Y afortunadamente lo dejó muy claro al referirse a "una mujer" pues ésta es una frase que, aplicada a los hombres, tendría un resultado desagradable. Si bien su uso se ha vuelto indispensable en nuestro día a día, es necesario saber qué tipo de fragancia y cómo y en qué dosis debemos aplicarla para evitar convertirnos en un aromatizador andante.

Un hombre bien vestido no está completo sin un buen perfume. Y no, no nos referimos al desodorante en spray que también funciona como fragancia corporal (con un aromas que suelen percibirse a varios metros de distancia), sino al perfume con esencias concentradas que denotan estilo más allá de la situación en la que sea usado. El perfume, como elemento básico dentro de nuestra rutina diaria, representa una inversión en nuestra imagen, por lo que es un producto en el cual deberíamos priorizar su calidad, que nos asegurará una mejor durabilidad, y, sobre todo, el asegurarnos que sea el indicado para nosotros.

Dentro de las opciones que tenemos con respecto a las fragancias se encuentran cuatro grupos aromáticos importantes: Los cítricos, con un efecto revitalizante, que denotan cierta frescura y están dirigidos a hombres que viven intensamente; los amaderados, que transmiten mucha masculinidad; los orientales, para un hombre elegante y seductor; y los aromáticos, aún más frescos que los cítricos, que están dirigidos a hombres que disfrutan de vivir al aire libre y el deporte. Asimismo, de acuerdo al porcentaje de esencia que contiene la fragancia, el cual influirá en su duración. tenemos opciones como: La colonia, con un porcentaje aproximado de 3% de ingredientes esenciales; el agua de colonia, con un 5% de fragancia concentrada aproximadamente; el agua de perfume, con una concentración superior al 10%; y el perfume propiamente dicho, con un porcentaje de concentración muy alto, que promedia el 20%

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Antes de comprar un perfume, es importante probarlo adecuadamente. No basta con olerlo desde la tira de papel que nos ofrecen las perfumerías. La mejor manera de probarlo, es aplicándolo directamente en nuestra piel y ver como evoluciona el aroma con el paso de los minutos. Es ahí cuando nuestro pH juega un papel importante en la "creación" de un aroma único y propio (si te preguntabas por qué cierto perfume que oliste en un compañero de trabajo no se percibía de la misma manera cuando lo usabas tú, ahí tienes la razón). Es importante tener un poco de calma y recordar que las fragancias están compuestas por esencias que se dividen en notas altas, medias y bajas, cada una de las cuales va desapareciendo en intervalos de tiempo distintos. Después de una hora o una hora y media de aplicado el perfume, podremos notar claramente el aroma real que percibirán los demás de nosotros.

Una vez elegido el perfume adecuado, bastan unas pocas aplicaciones para estar listo para salir al mundo a triunfar. ¿Cuántas? ¿Dónde? Lo recomendable es hacerlo en zonas de pulsación del cuerpo, éstas pueden ser: el cuello, la parte interna de los codos o las muñecas. Contrariamente a lo que muchos piensan, no es recomendable hacerlo en la zona detrás de las orejas, pues es una zona grasosa que puede alterar la fragancia. Puedes aplicarlos en todas estas zonas o solo en algunas, dependiendo la ocasión y la intensidad del perfume. Lo importante es aplicarlo directamente sobre la piel, jamás sobre la ropa.

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