Cinco errores frecuentes a la hora de vestir un traje


Pese a haber evolucionado a lo largo de su historia y a haber adquirido, en los últimos años, una mayor libertad e informalidad en cuanto a diseños y usos que recibe, el traje, hoy por hoy, continúa manteniendo su esencia: aún es la vestimenta más elegante y sofisticada del armario masculino y aún guarda ciertos acentos de caballerosidad inherentes a su uso.

El traje dejó de ser conservador y hoy es más abierto a la innovación. Ha cambiado para sobrevivir y adaptarse a las necesidades del hombre actual; sin embargo, aún cuando nos encontramos frente a sus distintas versiones (desestructurado, al estilo Armani; de corte skinny, fiel a la silueta revalorada por Hedi Slimane; o hecho con materiales "tecnológicos", como lo sugieren las nuevas propuestas de Z Zegna), siempre tenemos que tener en cuenta las reglas tradicionales que rigen su uso, al menos las que hasta hoy se mantienen vivas. Porque vestir un traje nunca significará lo mismo que vestir unos jeans con un polo cualquiera, el traje requiere de un dress code que debemos seguir porque su uso así lo exige. Si vamos a vestir un traje, debemos hacerlo como se debe.


Sobre la camisa 
Un traje se usa única y exclusivamente con camisas de manga larga, nunca con las de manga corta. La excusa del calor no tiene validez alguna, aún cuando estemos con más de 30°C encima (si ese es tu problema, recurre al aire acondicionado en lugares cerrados y a los materiales naturales y ligeros al momento de elegir el material de tu traje y camisa). ¿Crees que no se nota? Te equivocas, pues según las reglas del buen vestir, la manga de la camisa debe sobresalir entre uno y dos centímetros con respecto al saco, lo cual es imposible de conseguir con una camisa de manga corta; asimismo, debido a la flacidez de los cuellos de las camisas manga corta, ésta quedará en evidencia de la peor manera al intentar llevarla con corbata.

Sobre el fit
El entalle de un traje debe ser el correcto, ni muy ajustado, ni muy suelto. Debemos tener especial cuidado en el ancho de los hombros del saco, pues éstos son los primeros en delatar un problema con la talla elegida. Del mismo modo, las mangas del saco con un ancho o largo desproporcionado con nuestros brazos, evidenciarán un error en el entalle. Finalmente, la basta demasiado larga, además de desfavorecer nuestra imagen, nos hará proyectar falta de elegancia en el vestir.

Sobre el último botón
Cuando vestimos un traje, debemos tener presente que el último botón del saco nunca se debe llevar abotonado. El motivo es más estético que funcional y es tradición hace más de un siglo. Dentro de las ventajas funcionales de hacerlo, se encuentra la mayor fluidez que le aporta al saco, pues el último botón libre amplía la abertura inferior de éste, lo cual se ve reflejado en la comodidad de quien lo usa.



Sobre las medias
En un traje, las medias nunca fueron prendas netamente interiores, sino todo lo contrario. A pesar de que se llevan por dentro, mostrarlas es inevitable (sobretodo ahora que cuidamos mucho más el correcto largo del pantalón), por ello es de vital importancia tener presente que un traje nunca se usa con medias deportivas, ni blancas, ni tobilleras. La manera más segura de elegir el color de éstas es optando por unas en un tono similar al del pantalón.

Sobre los zapatos
Con respecto a los zapatos, los de punta redondeada y delgada son los indicados para usar con un traje. Por ningún motivo debemos usar los de punta cuadrada; es más, ni siquiera debemos tenerlos porque no se deben usar bajo ninguna circunstancia.
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